lunes, 3 de marzo de 2008

Primeros Pasos en Martiricos

Creo recordar que fue en Abril de 1986 cuando ya aparecí por Martiricos.
Unos dia antes me llamó Alfonso Gajate y me invitó a comer en el resturante Luisa Fernanda, proximo a las oficinas de Princesa.
Durante la comida me realizo una entrevista que me irritó un poco. Yo llevaba veinte años como ingeniero en SESA y no me parecio correcto que un recien llegado me estuviera examinando . ( Me hizo monton de preguntas y me hizo hablar en ingles y frances).
Alfonso, con su sempiterna libreta, apuntaba todo. Recuerdo que cuando se enteró que mi padre habia sido militar , lo apunto con mucho interés. ¿ Que perfil de director de fabrica buscaria?.
Me recabó si yo tenia alguna pregunta para él . Y se la hice: ¿ Piensas estar mucho tiempo con nosotros?. ( Sus cejas casi le llegaron a la nuca).
Tras la comida llamé a mi jefe( Julio Hernandez) y le dije que si yo era candidato de Alfonso renunciaba al puesto. Me dijo: "Tranquilo eres candidato mio y de Canalejo".
Una vez aterrizado en Martiricos, me dediqué ,como es lógico, a conocer las instalaciones y a las personas.
Yo conocia ya a bastantes de vosotros ( Rafa, Pepe Cano, Pepe Pardo,... ) y tambien estaba un poco familiarizado con el producto.
Los teclados de multifrecuencia y la placa base del TRM habian tenido un primer nacimiento en la meseta y yo colaboré en ello.
Las instalaciones, que nadie se enfade, eran susceptibles de gran mejora.
Recuerdo que al jefe de mantenimiento ( mi pre-alzheimer me impide recordar el nombre), le pedi insistentemente la mejora de los jardines.
Las palmeras, por ejemplo, tenian un monton de hojas secas y pedian una poda a gritos.
Ante la dificultad que al parecer tenia la tarea, le pregunté a Manolo Perez( mi frecuente tabla de salvacion) si era muy caro o muy dificil. Me contestó :" Diez mil duros. Si tu firmas la factura ,este fin de semana lo hacemos" .
En otra ocasion decidimos mejorar el acceso al edificio de oficinas. Habia que abrir una puerta enfrente de las escaleras.
El jefe de mantenimiento ( ¿ Cabello?) dijo :
- Imposible. Hay una pintura muy importante que no se puede mover sin permiso del pintor.
- ¿ Dónde esta la pintura?- respondí yo.
- En la pared, tapiada .
Me parecio tan sorprendente que se pudiera emparedar una pintura y no se pudiera trasladar " sin autorizacion del artista".
La pintura resulto ser una alegoria de la industria , a mi parecer , de muy buen nivel . ( Alguien se acuerda del nombre del pintor?).
Para agilizar los cambios del edificio, se nombró a Adolfo responsable de mantenimiento, el cual con la colaboracion de Manolo, le dieron la vuelta al edificio y ademas aprendieron a hacer casetas de feria.

1 comentario:

Florentino dijo...

Bienvenido, a este sitio, que como mínimo nos ayudarña a recordar, pues recordar es vivir.
También sabiamos hacer casetas de feria y pasarlo bien en ellas.

Florentinokaw